La eficaz fórmula para administrar tu dinero
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Por Elsa Lever M.
Las finanzas ya son parte de la vida cotidiana de las mujeres. Es más, desde antes de que las mujeres trabajaran fuera de casa, cuando todavía los maridos les “daban el gasto”, ellas tenían que administrarlo y rendir cuentas. Eso, aquí y en China, se llama finanzas.
Después de tantos años de lucha por los derechos de las mujeres, ahora sabemos y el mundo también, que los asuntos financieros no son solo para los hombres y las mujeres excepcionales.
Las finanzas ya son parte de la vida cotidiana de las mujeres. Es más, desde antes de que las mujeres trabajaran fuera de casa, cuando todavía los maridos les “daban el gasto”, ellas tenían que administrarlo y rendir cuentas. Eso, aquí y en China, se llama finanzas.
La cuestión es que al mismo tiempo que sucede esto, sigue habiendo temor o un miedo disfrazado de aversión, hacia todo lo financiero, pues está costando mucho trabajo desmontar los estereotipos que nos han colocado al margen de ese mundo financiero que se han “agenciado” los hombres.
Lo que sí es cierto es que esos temores o finanzas-fobia descansan en una inseguridad por falta de conocimientos, de educación al respecto. Desde esta perspectiva, es importante que tengamos una educación financiera.
Por eso, en este post te compartiré una fórmula para administrar tu dinero y sepas ahorrar al mismo tiempo. ¿Lista?
Las 6 cuentas, la fórmula secreta
El libro Secretos de una mente millonaria de T. Harv Eker es uno de los más leídos y utilizados por especialistas en el área, junto con el de Robert Kiyosaki Padre rico, padre pobre.
Hay mucho de interesante en este libro, pero sólo te compartiré lo relativo a la fórmula prometida para administrar eficazmente tu dinero. T. Harv Eker dice que debemos seguir el método de crear 6 cuentas o alcancías (ya sean jarrones, sobres o cuentas bancarias) a las que les destinaremos cierto porcentaje de nuestro dinero a cada una: Inversión, Actividades divertidas, Educación, Compras mayores, Donación y Gastos corrientes.
A cada una se destinarán los siguientes porcentajes de los ingresos mensuales: A la cuenta de Gastos corrientes: 55%; a la cuenta de Educación: 10%; a la de Actividades divertidas: otro 10%; a la de Compras mayores: 10%; a la de Donación: 5%, y a la de Inversión: 10% (libres de impuestos).
Claro está que la cuenta mayor es la de Gastos corrientes, con 55%. Ya sabes, pago de servicios, deudas, abonos, crédito, préstamos bancarios, mantenimiento de automóvil y casa, consultas médicas y medicamentos, alimentación familiar y de la mascota si tuviéramos una, transporte, despensa, etc.
En la cuenta de Educación y su respectivo 10% entra todo lo que tiene que ver con el desarrollo personal y profesional; lo que utilizamos para adquirir nuevas habilidades o conocimientos en cursos, libros, seminarios, etc.
El 10% ingresado en la cuenta de Actividades divertidas debe gastarse a final del mes en gustos o “lujos” que nos hagan sentir con riqueza y felicidad. Esto es conveniente porque si solo nos dedicamos a ahorrar, invertir y pagar, y nunca lo usamos en nosotras, tarde o temprano moriremos en el intento. Lo mismo aplica al revés: si solo gastamos en recreación o excedemos del 10% tomando “prestado” de las otras cuentas para divertirnos, habremos vuelto al lugar del caos y la carencia.
En la de Compras mayores, ese 10% es lo que ahorramos para el futuro, como seguros de vida, de defunción, de la casa (contra incendios, sismos, etc); también lo que vamos acumulando para comprar un auto, para hacer reparaciones mayores en la casa como remodelaciones, o para las vacaciones tan anheladas con la familia o las amigas. Con un poco de paciencia podremos costear eso que queremos.
La cuenta destinada a Donación, con 5%, es para ayudar a los demás, o dar obsequios a amistades, familiares, incluso gente desconocida, así nomás porque sí. Esto nos servirá para mantener los pies en la tierra y recordar que es una forma de devolver un poco de lo que el Universo nos da. Si aparte queremos donar también nuestro tiempo, servicios y conocimientos, ¡adelante!
El 10% ingresado a la cuenta de Inversión, no debe gastarse por ningún motivo, pues al estar trabajando nuestro dinero se estarán generando ingresos pasivos, y mientras mayor sea la cantidad de dinero que se reinvierta, mayores serán las ganancias. Esto puede ser a través de fondos de inversión, inversiones a plazo fijo, u otras más riesgosas como aquellas que se mueven al compás de la Bolsa de Valores. O también podremos utilizarlo en un negocio propio. Si te asalta la duda y quieres gastarlo, recuerda que esta es la cuenta-alcancía que te acercará cada vez más a tu libertad financiera.
Pero hay que entender que debe hacerse siempre. Cada mes, sin falta, cada cuenta debe ser alimentada. Así llueva, truene o relampaguee, tu dinero debe destinarse, utilizarse o invertirse como se indica. Al principio suele ser difícil porque no tenemos la costumbre de pensar a largo plazo. Creemos que no habrá un mañana y, como “no hay que dejar para mañana lo que podemos hacer hoy”, entonces nos botamos todo el dinero.
Y no se trata de tener grandes sumas de dinero. No te engañes diciéndote que cuando ganes más lo harás. Se trata de que lo hagamos con la cantidad de ingresos que tenemos, cualquiera que esta sea. Además, es bueno ir aprendiendo a administrar pequeñas cantidades de dinero como mera preparación a la abundancia y prosperidad que nos esperan.
Mientras asimilamos el hábito, habrá días en que nos parezca absurdo, pero créeme, los resultados son muy buenos. Toma el verdadero control de tu dinero, adminístralo eficazmente con este método de las 6 cuentas, y míralo crecer. Tu futuro te lo agradecerá. Cuídate mucho.

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